El gobierno de Nuevo León mantiene en el abandono el drenaje pluvial perforado en el metro de la Línea 4 pese a sus pasadas promesas de rehabilitación. Las autoridades estatales ignoraron el periodo vacacional de Semana Santa para iniciar las obras de remediación necesarias. Su falta de acción incrementa el peligro por drenaje perforado en Monterrey ante la llegada de próximas lluvias.
El drenaje pluvial perforado en el metro de la Línea 4 sigue roto
La administración estatal encabezada por Samuel García no cumplió con el plazo establecido para reparar la infraestructura hidráulica dañada. Aunque Hernán Villarreal, Secretario de Movilidad, anunció que los trabajos arrancarían en Semana Santa, las máquinas no han llegado a la zona. El ducto de drenaje subterráneo presenta daños críticos desde octubre del año pasado tras las excavaciones del monorriel.
Fuentes cercanas al Municipio de Monterrey confirman que el Estado no ha enviado ninguna notificación formal sobre el inicio de las maniobras. La Secretaría de Obras Públicas municipal planeaba asignar un equipo de supervisión especializado para vigilar que las reparaciones cumplieran con los estándares técnicos. Sin embargo, la falta de comunicación por parte del Gobierno naranja mantiene los trabajos en una parálisis total que afecta a la ciudadanía.
El retraso en la obra evidencia una falta de planeación y compromiso con la seguridad de los regiomontanos. Los pilotes instalados por la empresa Mota Engil atravesaron la estructura del pluvial en al menos siete puntos distintos. Esta situación reduce drásticamente la capacidad hidráulica del ducto y genera una amenaza constante de inundaciones en las avenidas principales de la capital.

Por qué no repararon el drenaje pluvial perforado en el metro
El Gobierno estatal argumentó originalmente que utilizaría el periodo de bajo flujo vehicular en vacaciones para minimizar el impacto en el tráfico. La solución propuesta contempla el cierre de al menos un carril exprés de la Avenida Constitución a la altura de Venustiano Carranza. A pesar de tener el escenario ideal durante la Semana Santa, la administración decidió no ejecutar las acciones de remediación.
Incluso el Municipio de Monterrey solicitó ajustes técnicos al plan estatal desde el pasado 21 de marzo para evitar riesgos mayores. Se señaló que el diseño del Estado incluye curvas peligrosas que podrían comprometer la operación del ducto. La propuesta municipal sugiere un tramo más largo y recto que garantice la fluidez del agua pluvial sin obstrucciones futuras.
La negativa del Estado a utilizar sistemas de tuneleo también ha frenado el avance de las negociaciones técnicas entre ambos niveles de gobierno. Mientras el Estado busca una reparación rápida de ocho semanas, el municipio insiste en una solución duradera. Esta discrepancia técnica ha servido como excusa para postergar un arreglo que ya es urgente para la estabilidad del suelo.

El peligro y riesgo por drenaje perforado en Monterrey
La presencia de pilotes dentro de un ducto de drenaje pluvial representa un riesgo estructural severo para la zona de la Avenida Constitución. El agua estancada y las filtraciones constantes podrían debilitar la base del pavimento y provocar socavones de grandes dimensiones. Las autoridades estatales guardan silencio sobre las posibles consecuencias de una fuga de agua subterránea bajo una de las arterias más transitadas.
Los ciudadanos han manifestado su preocupación en redes sociales debido a la soberbia institucional que impide avanzar con la reparación. La seguridad de los neoloneses parece quedar en segundo plano frente a la urgencia de terminar la obra estética del monorriel. Si el pavimento truena por la presión del agua mal canalizada, el costo económico y humano será mucho mayor para la entidad.
El abandono del drenaje pluvial proyecta una imagen de negligencia que contradice el discurso de modernidad de la actual administración. No se trata solo de un retraso logístico, sino de una omisión que pone en riesgo el patrimonio y la integridad de quienes circulan por el centro. La falta de transparencia sobre el estado real del ducto perforado genera desconfianza legítima entre los habitantes de la zona metropolitana.
Samuel García no arregla el drenaje pluvial perforado en el metro
El gobernador Samuel García enfrenta críticas por priorizar la promoción de sus obras en redes sociales antes que solucionar los daños colaterales. Los daños en el pluvial fueron revelados desde hace meses, pero la respuesta oficial ha sido lenta y contradictoria en sus términos. El riesgo de colapso aumenta con cada día que pasa sin que se retire el concreto que obstruye el paso del agua.
La administración estatal descartó opciones técnicas seguras alegando que las reparaciones demorarían más de un año en completarse. Esta decisión prioriza los tiempos electorales y de inauguración por encima de la calidad técnica que requiere una infraestructura tan sensible. Mientras tanto, el drenaje pluvial perforado en el metro de la Línea 4 permanece como un monumento a la improvisación en la obra pública.
Resulta indispensable que el Estado atienda las solicitudes de información y aclare por qué desperdició las ventanas de oportunidad para trabajar. La ciudadanía exige que la reparación se realice bajo los estándares de seguridad más estrictos y sin más demoras injustificadas. La protección contra inundaciones debe ser una prioridad absoluta antes de que la temporada de lluvias intensas comience en la región.
Lee más en Samuel Construyó Línea 4 Del Metro En El Río Santa Catarina Sin Permiso Ambiental
Agua Y Drenaje Enfrenta Nueva Crisis Financiera Por Falta De Recursos









