La negligencia estatal suma una alarmante cifra de accidentes en el metro que hoy tienen a Nuevo León al borde del colapso. Esta obra de Samuel registra desde el deslave en línea 4 y el incendio en línea 6 hasta el colapso de columnas de varillas. Ciudadanos exigen al gobernador mejorar este proyecto ante el evidente riesgo que representa la falta de seguridad.
El Metro De Samuel Se Convierte En Una Trampa De Peligro
La reciente jornada caótica del 5 de marzo de 2026, donde una explosión iluminó el cielo de Guadalupe, reveló que el metro de Samuel es una bomba de tiempo. Un incendio en línea 6 devoró equipo de iluminación con 200 litros de diésel sobre la avenida Miguel Alemán, mientras el combustible amenazaba con caer sobre los vehículos.
Este siniestro, sumado al deslave en línea 4 ocurrido casi simultáneamente en Morones Prieto, demuestra que al gobernador no le importa la integridad de las familias.
Bomberos de Nuevo León y Protección Civil lucharon contra las llamas para evitar que la estructura colapsara sobre el tráfico activo. El fuego se originó en una planta de luz que la constructora dejó sin vigilancia, desatando el pánico entre los peatones.
Mientras la ciudad ardía, la administración estatal intentaba ocultar la gravedad del asunto con excusas sobre presuntos actos de vandalismo, una narrativa que ya no convence a nadie.
La soberbia gubernamental prefiere acelerar trabajos que garantizar que ningún ciudadano muera quemado por una obra mal ejecutada.

Deslave En Línea 4 Y El Colapso De Columnas De Varillas
El reciente deslave en línea 4 dejó un socavón bajo el carril exprés de Morones Prieto, poniendo en peligro la estabilidad de los puentes principales. Sin embargo, el problema más persistente ha sido el colapso de las columnas de acero. El 22 de agosto de 2025, una estructura de varillas se dobló por la mitad en Guadalupe, siendo este el tercer incidente de su tipo.
Previamente, en 2024, dos columnas más se vencieron: una el 9 de abril en Prolongación Madero y otra el 11 de mayo frente al Parque Fundidora. Estos accidentes en el metro demuestran que la estructura es frágil frente a la improvisación de las empresas favoritas del estado. El riesgo de un hundimiento mayor es real, y los expertos advierten que la vibración de los vehículos podría terminar de desgajar la arteria vial más importante de Monterrey.
La negligencia llega a extremos técnicos inauditos, como la invasión del drenaje pluvial de la ciudad. En octubre de 2025, se descubrió que siete pilotes de la Línea 4 bloquean colectores troncales, provocando inundaciones atípicas en avenidas como Gonzalitos. El metro de Samuel no solo pone en riesgo la vialidad por derrumbes, sino que condena a la ciudad a inundarse debido a trabajos mal hechos que obstruyen el flujo del agua hacia el Río Santa Catarina.
Plantean Reparar El Pluvial Con Cierres En Avenida Constitución
Gracias al deslave en la líena 4, se planea cerrar al menos un carril exprés de Constitución durante ocho semanas, aunque la obra total tardaría quince. Esta estrategia busca desviar el colector subterráneo para evitar las columnas del metro.
La empresa Mota Engil, señalada por dañar el ducto en siete puntos con los pilotes del viaducto, ejecutaría los trabajos. Aunque especialistas sugirieron esta opción desde hace meses, el municipio analiza el proyecto frente a su propia idea de tuneleo.
Estas acciones son consecuencia de un trabajo deficiente por “darle turbo” a las obras y ahora la ciudadanía pagara con cierres viales en una zona que ya tiene un tráfico significativo.
Diez Tragedias Anunciadas Por La Negligencia Gubernamental
La racha de accidentes en el metro alcanzó la cifra de diez siniestros graves el pasado 1 de marzo de 2026, cuando una estructura colapsó y dejó cuatro heridos. Los trabajadores cayeron desde las alturas durante un colado de concreto en la Línea 4, sufriendo fracturas craneales.
Este hecho se suma a la advertencia de la Conagua, que en mayo de 2025 ordenó el retiro inmediato de escombros del río por el peligro de inundaciones masivas.
Los trabajadores de la obra pagan el precio de esta negligencia estatal, enfrentando condiciones precarias y falta de supervisión. La seguridad del metro de Samuel es un mito que se desvanece con cada herido y cada viga que se dobla.
Los accidentes en el metro son la prueba contundente de que se está construyendo una trampa mortal con el dinero de los neoloneses. Incluso puentes vehiculares existentes, como el de Pino Suárez, presentan hoy “mordidas” en banquetas y socavones causados por la maquinaria de Mota Engil, dejando cimentaciones expuestas al abandono total.

El Miedo De Los Ciudadanos Ante Una Obra Deficiente
El sentimiento generalizado en las calles es de rechazo absoluto hacia un transporte que muestra debilidades críticas. “No me subiré” es el grito de miles que han presenciado el incendio en línea 6 y el deslave en línea 4. La confianza se rompió junto con el drenaje pluvial perforado, y ninguna campaña de marketing podrá borrar las imágenes de las columnas dobladas y los obreros hospitalizados.
Los colectivos ciudadanos exigen una auditoría internacional para detener la cadena de accidentes en el metro antes de que ocurra una fatalidad masiva. El metro de Samuel carece de la validación técnica para asegurar que las columnas resistirán el paso de los trenes tras tantos percances.
El aire contaminado por los incendios y el caos vial derivado de los cierres en el Par Vial agravan la calidad de vida. Los trayectos que antes tomaban 40 minutos hoy llevan más de una hora y media debido a la mala planeación de las rutas alternas. Es imperativo que se detengan los trabajos hasta que cada pilote y cada columna cuenten con una certificación de seguridad real y no una impuesta por el estado.
Mariana Rodríguez Defiende La Seguridad De Las Obras Tras Siniestros
Por otro lado, Mariana Rodríguez, defendió el proyecto de las nuevas líneas tras registrarse tres incidentes en una semana. Pese al incendio, un deslave y un desplome, aseguró que la construcción es segura y que situaciones adversas “van a suceder”. La funcionaria minimizó los daños al calificarlos como desperfectos simples de solucionar.
Respecto al fuego en Guadalupe, Rodríguez aclaró que se originó en una torre de iluminación que opera con diésel, que era “solo un foco”. Pidió a la población no alarmarse, sosteniendo que la estructura del metro no está en riesgo ni presenta fallas de origen. Según su postura, los trabajos nocturnos requieren estos equipos externos que no comprometen la integridad del viaducto elevado.
El desplome de un colado el domingo cerró una semana de negligencias en el Metro que la funcionaria estatal calificó como sucesos inevitables. ⁉️ 🚧 La falta de autocrítica ante el peligro inminente ha encendido las redes sociales contra el Gobierno de NL. 📲 pic.twitter.com/FWKQIocqxa
— Regiadisticas (@regiadisticas) March 9, 2026
Samuel García Es Responsable De Cada Riesgo Latente
Los accidentes en el metro, el incendio en línea 6 y el deslave en línea 4 son la responsabilidad directa del gobernador por permitir que las empresas operen en la impunidad. Su silencio ante la gravedad de estos hechos es una confesión de culpa que los ciudadanos no olvidarán cuando la infraestructura termine de fallar.
El metro de Samuel es el monumento a la soberbia de un hombre que prefiere los renders que la ingeniería sólida. Los siniestros seguirán ocurriendo mientras no exista un castigo ejemplar para los funcionarios que permiten estas negligencias criminales en la vía pública.
Nuevo León merece respeto, seguridad y un transporte digno, no un proyecto que arde, se dobla y se inunda mientras el gobierno sigue ignorando la realidad.
El riesgo de una tragedia de dimensiones históricas pende de un hilo en cada estación elevada. Los accidentes en el metro son la última advertencia frente a la construcción desmedida de un gobierno que no sabe cuidar su propia obra.
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