La Operación Saga se convirtió en uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico sintético en Europa durante los últimos años. Tras una investigación de largo aliento, autoridades españolas lograron desarticular lo que califican como la mayor red de tráfico de metanfetamina en el continente, una estructura criminal con vínculos directos con el Cártel de Sinaloa y ramificaciones internacionales.
De acuerdo con la Policía Nacional de España, la organización utilizaba un método altamente sofisticado para introducir droga al país. La metanfetamina era escondida dentro de cargamentos de mármol importados legalmente desde México. Las piedras llegaban a empresas españolas sin levantar sospechas y, una vez en territorio europeo, eran manipuladas para extraer el estupefaciente.
Este mecanismo permitió a la red mover grandes volúmenes de droga durante años, aprovechando la cobertura de una actividad comercial aparentemente legítima. Además, facilitó el lavado de dinero y la expansión del negocio hacia otros países de Europa.
La investigación fue desarrollada en coordinación con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). En su fase más reciente, derivó en la detención de nueve personas, entre ellas un integrante del Cártel de Sinaloa, un empresario del sector del mármol y un operador clave del transporte internacional de drogas.
Droga En Mármol: Así Operaba La Red Criminal En Europa
La Operación Saga comenzó formalmente en 2023, cuando las autoridades detectaron irregularidades en la importación de mármol procedente de México. A partir de esos indicios, se identificó una compleja estructura criminal que operaba desde distintos puntos de España y funcionaba como el principal nodo de distribución de drogas sintéticas en Europa.
Ese mismo año, el operativo permitió el decomiso de mil 800 kilos de metanfetamina. La cifra se convirtió en el segundo mayor aseguramiento de esta sustancia en la historia del continente. El hallazgo confirmó que España no solo era un país de tránsito, sino el eje central del abastecimiento de metanfetamina hacia otros mercados europeos.
La red tenía presencia activa en ciudades clave como Tenerife, Madrid, Valencia y Alicante. Desde ahí se coordinaban envíos, se almacenaban cargamentos y se distribuía la droga hacia distintos destinos internacionales. La organización contaba con operadores especializados en logística, finanzas y transporte.
Tras el primer golpe, los investigadores detectaron intentos de reestructuración interna. Nuevos miembros asumieron funciones estratégicas, mientras se buscaban rutas alternas para mantener el flujo de dinero y estupefacientes. Sin embargo, la vigilancia policial permitió anticipar estos movimientos y mantener bajo seguimiento a los responsables.

Estatuas, Silencio Y Rutas Internacionales
Uno de los episodios más llamativos de la investigación ocurrió en julio de 2024. En ese momento, la red criminal intentó enviar 40 kilos de metanfetamina ocultos en la base de una estatua. El cargamento tenía como destino la isla de Tenerife, uno de los principales puntos de operación del grupo.
Gracias a la información obtenida previamente, las autoridades interceptaron el envío y detuvieron a un narcotraficante histórico de la isla, identificado como el receptor del monumento. Este aseguramiento confirmó que la organización seguía activa y dispuesta a utilizar métodos cada vez más elaborados para evadir los controles.
Meses después, en septiembre, fue localizado otro integrante del Cártel de Sinaloa que permanecía oculto en un departamento del que apenas salía. Según la investigación, recibía un sueldo cercano a los tres mil dólares mensuales a cambio de guardar silencio y no revelar información sobre la red.
El alcance del grupo no se limitaba a España. Las autoridades también interceptaron un envío de 38 kilos de marihuana con destino a Finlandia. El receptor fue arrestado en ese país, lo que confirmó la dimensión internacional de la organización y su capacidad para operar en distintos mercados europeos.
Empresarios, Millones Y Búnkeres Ocultos
Uno de los hallazgos más relevantes de la Operación Saga fue la implicación directa de un empresario español del sector del mármol. De acuerdo con la investigación, utilizaba su empresa legal como fachada para introducir la metanfetamina dentro de piedras importadas desde México.
Durante el cateo de una de sus naves industriales, los agentes encontraron cerca de 3.5 millones de dólares ocultos en un búnker construido bajo el suelo. El dinero, según las autoridades, estaba vinculado al blanqueo de capitales generado por el tráfico de drogas sintéticas.
Además, fue identificado el líder de una red de “narcotransportistas” encargada de coordinar operaciones entre Dubái y México. Este operador era pieza clave para el traslado internacional de los cargamentos y la comunicación entre los distintos niveles de la organización criminal.
En total, se realizaron cateos en siete domicilios ubicados en Valencia, Alicante, Málaga y Madrid. Durante los operativos se aseguraron relojes de lujo, teléfonos móviles, dispositivos de geolocalización y diversos tipos de munición, elementos que refuerzan la hipótesis de una estructura criminal altamente organizada.
Los nueve detenidos enfrentan cargos por pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Con estas detenciones, las autoridades consideran totalmente desarticulado el entramado criminal, al que califican como el más potente de Europa en el tráfico de drogas de síntesis.
Array










